Técnica Alexander (continuación)
Cómo puede beneficiarte la Técnica Alexander
La Técnica Alexander se centra en un aspecto fundamental de
la salud: el modo en el que te relacionas con tu entorno y con tu
cuerpo. Por ello te ayudará a prevenir tensiones musculares
y problemas derivados de una mala postura; incrementará tu
rendimiento y tus capacidades personales y profesionales; e incrementará
tu disfrute de la vida.
Verás mejorar tu coordinación, tu equilibrio, tu postura,
tu relación con el entorno, tu confianza en ti mismo y tus
recursos propios.
Qué trabajamos: Actividades cotidianas
Vamos a empezar las clases desarrollando tu observación sobre
lo que haces y cómo lo haces. Como punto de partida, nos centraremos
en los movimientos que realizas cada día. Por ejemplo, sentarte
y levantarte de una silla. ¿Qué haces exactamente cuando
te vas a levantar? ¿Qué sucede en tu cuello ? ¿Qué
piensas y cómo reacciona tu cuerpo a estas órdenes?
Prestando atención a esto, puedes descubrir muchas cosas sobre
la forma en que te mueves y reaccionas a las situaciones que te presenta
la vida. Y, desde ahí, aplicarlo a situaciones más complejas.
Quién se puede beneficiar
La Técnica Alexander puede aprenderse a todas las edades
e independientemente de tu condición física. Te ha
llevado unos años aprender a usar tu cuerpo tal y como lo
haces. Es lógico, pues, que te lleve algún tiempo
cambiar tus hábitos y aprender una forma diferente de moverte.
Pero cuanto antes empieces, mejor.
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